Cuatro nombres. Cuatro historias. Una sola ganadería que cambió el estándar del caballo iberoamericano en Centroamérica.
No todos los caballos dejan huella. Estos cuatro la grabaron en oro. Cada uno en su disciplina. Cada uno con un palmarés que habla por sí solo. La razón por la que Ganadera AB Internacional es el nombre que todos conocen.
Caballo rosillo — pelaje único de mezcla de pelos blancos y rojizos — semental iberoamericano y bailador nato. El ícono de Ganadera AB Internacional. Un trotador que lleva el talento en la sangre, sin cadenas, sin artificios. AB Leyenda 21 no necesita presentación: su palmarés, sus hijos y la reacción de cada tribuna cuando entra a la pista lo dicen todo.
Tras dos años fuera de la competencia, regresó en la Expo San Carlos 2025 alcanzando su Copa número 49 — un hito histórico en toda la región del caballo iberoamericano. Su legado trasciende la pista: sus hijos AB Dinasta 21 y AB Presidente 21 ya compiten al más alto nivel.
Yegua blanca, de raza Iberoamericana. La más aplaudida y querida por la afición. Su historia comenzó lejos de los grandes escenarios: se crió en Pedernal de Puriscal, donde la usaban en cabalgatas y fiestas. Ganadera AB la descubrió en una pachanga en las cuadras del reconocido Calilo Arguedas — y desde ese momento, todo cambió.
Es descrita como un milagro de la raza. Su palmarés habla por sí solo: campeona en Liberia, Cartago, Regional 2024, y Reserva de Gran Campeona de la Feria XXXII del Caballo Iberoamericano 2024, compitiendo contra yeguas de Costa Rica y Nicaragua.
La Reina de Centroamérica. Yegua blanca moteada, trotadora de élite y una de las figuras más reconocidas del caballo iberoamericano a nivel regional. Su presencia en redes sociales genera decenas de miles de reacciones — porque AB Lambada no solo gana, cautiva.
Ganadera AB ha recibido incontables ofertas de compra y su respuesta ha sido siempre la misma: "La Patrona no está en venta." Eso lo dice todo sobre lo que representa este ejemplar para la ganadería.
Gran Campeón Nacional del Caballo Costarricense de Paso, Edición LI. En una raza tan competitiva como la criolla costarricense, ese título es histórico para cualquier criador. DSD Espavel lo alcanzó a los 5 años — y sus hijos ya están escribiendo el siguiente capítulo.
Hijo de Receloso SM y FCH Blanca Nieves de Purisco, criado por Diego León. La calidad no es una coincidencia — es herencia. Y los descendientes de Espavel lo prueban cada año en la pista nacional.
Ganadera AB Internacional · Costa Rica
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